Aerotermia frente a caldera de gas: la comparación real
Cuando toca cambiar el sistema de climatización de una vivienda, la duda más habitual es la misma: ¿merece la pena sustituir la caldera de gas por una aerotermia, o es mejor mantener lo que ya funciona? La respuesta depende de tres factores concretos: el aislamiento de la vivienda, el uso que se le va a dar (solo calefacción o también refrigeración y ACS) y el horizonte de amortización que se está dispuesto a asumir.
Coste de la energía: electricidad vs. gas
Una aerotermia consume electricidad, pero por cada kWh eléctrico que utiliza puede entregar entre 3 y 5 kWh de energía térmica, gracias al rendimiento (COP) de la bomba de calor. Una caldera de gas convencional, en cambio, ronda un rendimiento de 0,9 a 1 kWh térmico por cada kWh de gas consumido. En la práctica, esto suele traducirse en una factura energética más baja con aerotermia, aunque el ahorro exacto depende de la tarifa eléctrica contratada y de si se combina con placas solares.
Inversión inicial y amortización
La instalación de una aerotermia suele requerir una inversión inicial mayor que la sustitución de una caldera de gas por otra nueva. Sin embargo, las ayudas y subvenciones vigentes en España pueden reducir notablemente ese desembolso, y el menor coste operativo suele compensar la diferencia en varios años. Conviene calcular la amortización con datos reales de consumo de la vivienda, no con cifras genéricas.
Impacto ambiental
La aerotermia no genera emisiones directas de CO2 en la vivienda, a diferencia de una caldera de gas. Si además la electricidad consumida procede de una instalación fotovoltaica propia, el sistema puede acercarse a una climatización de emisiones prácticamente nulas.
¿Cuándo sigue teniendo sentido el gas?
En viviendas con muy mal aislamiento, con instalaciones de radiadores de alta temperatura difíciles de adaptar, o en zonas con tarifas eléctricas especialmente desfavorables, la rentabilidad de la aerotermia puede tardar más en llegar. En esos casos, antes de cambiar el sistema conviene valorar primero una mejora del aislamiento.