Errores más caros al planificar una instalación de aerotermia
Publicado el 13 de septiembre de 2026
Algunos errores en la planificación de una instalación de aerotermia no se notan hasta pasados meses o años, cuando ya es tarde o muy costoso corregirlos. Estos son los más habituales.
Dimensionar por metros cuadrados en vez de por carga térmica real
Aceptar una potencia “estándar” basada en el tamaño de la vivienda, sin que el instalador visite la vivienda y calcule la carga térmica real (aislamiento, orientación, zona climática), es de los errores más comunes y con más impacto tanto en el confort como en el consumo eléctrico final.
No fijarse en el SCOP, solo en la potencia
Elegir un equipo solo por su potencia nominal, sin comparar el SCOP (ver COP y SCOP: qué significan) entre distintas opciones, puede llevarte a un equipo que cumple con la calefacción pero consume más electricidad de la necesaria durante toda su vida útil.
No considerar la temperatura mínima real de tu zona
Aceptar un equipo sin verificar su rendimiento en las temperaturas más bajas que realmente se dan en tu zona en invierno (ver aerotermia en clima frío) puede dejarte con un sistema que no calienta lo suficiente precisamente las noches más frías del año, cuando más lo necesitas.
No revisar la potencia eléctrica contratada
No comprobar si tu potencia contratada actual es suficiente para el nuevo equipo (ver ampliación de potencia contratada al instalar aerotermia) puede derivar en cortes de suministro por el interruptor de control de potencia justo en los momentos de mayor demanda de calefacción.
No comparar presupuestos con el mismo alcance
Comparar precios finales sin verificar que todos los presupuestos incluyen la misma marca de equipo, el mismo tratamiento de los emisores existentes y la misma tramitación completa (ver por qué varían tanto los presupuestos) lleva a decisiones basadas en una comparación que no es real.
Prescindir de la legalización completa para ahorrar
Aceptar un precio más bajo a cambio de que el boletín eléctrico o el certificado de instalación corran de tu cuenta, sin verificar que realmente los vas a completar, deja la instalación en una situación irregular (ver qué pasa si tu instalación no está en regla) que cuesta más resolver después que haberlo incluido desde el principio.
No informar sobre planes futuros (vehículo eléctrico, ampliación de vivienda)
No comunicar al instalador si prevés incorporar un vehículo eléctrico o ampliar la vivienda puede dejarte con un equipo dimensionado solo para tu situación actual, insuficiente en cuanto cambien tus circunstancias.
No actualizar el seguro del hogar tras la instalación
Olvidar comunicar la instalación a tu aseguradora (ver seguro del hogar y aerotermia) puede dejarte sin cobertura real ante un daño, precisamente cuando más la necesitas.
El hilo común de todos estos errores
Casi todos comparten una misma causa: tomar una decisión basada en información genérica o incompleta, en vez de exigir que el proyecto se ajuste a tus datos reales (vivienda, clima, planes futuros). El coste de pedir esa información adicional al inicio es mínimo comparado con el de corregir un error de planificación años después.