Aerotermia vs caldera de gas: comparativa de costes y eficiencia
Publicado el 21 de agosto de 2026 · 4 min de lectura · Actualizado el 26 de septiembre de 2026
Por aerotermiaclara.es · Cómo elaboramos el contenido

Es la comparación más habitual, y la que menos beneficio claro tiene a favor de la aerotermia — al contrario que frente al gasóleo o la electricidad directa. Aquí está el análisis sin simplificar.
Inversión inicial
Una caldera de gas de condensación cuesta instalada, de forma orientativa, entre 2.000 € y 4.000 €. Una instalación de aerotermia se mueve, también de forma orientativa y a fecha de septiembre de 2026, entre unos 5.500 € y 11.000 € si se aprovechan los emisores existentes, y bastante más si hay que instalar suelo radiante nuevo (ver precio de instalar aerotermia). La diferencia de partida es notable y es la razón principal por la que muchas personas con caldera de gas en buen estado deciden esperar a que se estropee antes de plantearse el cambio.
Coste de funcionamiento
Aquí depende directamente de dos precios que fluctúan de forma independiente: el precio del gas y el precio de la electricidad. Como referencia estructural (no como cifra exacta, porque cambia con el mercado):
- Una caldera de gas de condensación tiene un rendimiento cercano al 90-105% sobre el poder calorífico del combustible.
- Una bomba de calor aerotérmica, gracias al COP, suele entregar de 3 a 4,5 veces la energía eléctrica que consume, según el equipo, el clima y la temperatura de los emisores.
Eso significa que, para que la aerotermia salga más barata en el día a día, el precio de la electricidad por kWh útil de calor tiene que quedar por debajo del coste equivalente en gas — algo que ha sido cierto en gran parte de los últimos ejercicios en España, especialmente con tarifas con discriminación horaria bien aprovechadas, pero que no es una ley fija: depende de cómo evolucionen ambos mercados.
Mantenimiento
La caldera de gas necesita revisión periódica obligatoria por normativa y tiene piezas sujetas a desgaste por combustión (quemador, intercambiador). La aerotermia tiene menos partes sometidas a combustión —no hay llama—, lo que en la práctica se traduce en menos averías relacionadas con el propio proceso de generación de calor, aunque el compresor y el circuito de refrigerante requieren su propio mantenimiento.
Emisiones y regulación
Aquí la balanza es clara a favor de la aerotermia: no genera combustión en el punto de uso, y su impacto ambiental depende del mix eléctrico (cada vez con más renovables en España). Además, la normativa europea de eficiencia energética de los edificios (Directiva (UE) 2024/1275) empuja progresivamente hacia la sustitución de calderas de combustibles fósiles, lo que puede afectar a la disponibilidad futura de calderas de gas o a su coste regulatorio: un factor a considerar si planeas quedarte muchos años en la vivienda. En la misma línea, la deducción estatal del IRPF por obras de eficiencia energética excluye expresamente los equipos que usan combustibles fósiles.
¿Cuándo SÍ compensa cambiar de gas a aerotermia?
- Tu caldera de gas está al final de su vida útil y tienes que cambiarla de todas formas — ahí la diferencia de inversión inicial se reduce.
- Tienes acceso a ayudas o deducciones que cubran una parte relevante del sobrecoste (ver la guía de ayudas para aerotermia).
- Vas a combinarla con autoconsumo fotovoltaico, lo que reduce el coste eléctrico del compresor de forma directa.
- Tu vivienda ya tiene o va a tener suelo radiante, que es el emisor donde la aerotermia rinde mejor.
¿Cuándo tiene más sentido esperar?
- Tu caldera de gas es reciente y funciona bien: el ahorro tardaría muchos años en compensar la inversión. Aun así, conviene conocer lo que cuesta seguir igual, como planteamos en aerotermia vs no hacer nada.
- Tu vivienda tiene radiadores antiguos de alta temperatura y no está prevista una reforma que los sustituya.
- No tienes ayudas disponibles en tu zona ahora mismo y el presupuesto es ajustado.
La conclusión sin adornos
Frente al gas natural, la aerotermia no es una decisión obvia en todos los casos — a diferencia de frente al gasóleo o la electricidad directa, donde el ahorro suele ser más claro. Merece la pena hacer el cálculo con tu consumo real de gas de los últimos años y un presupuesto concreto de instalación, no con cifras genéricas de internet. Puedes empezar con la calculadora de ahorro con aerotermia.
Para hacer las cuentas completas, con ayudas y precios de la energía, sigue el método de cómo calcular el payback de una instalación de aerotermia.
Si vives en una zona rural con espacio para almacenar combustible, la otra alternativa renovable a comparar es la biomasa; la analizamos en aerotermia vs biomasa.