Aerotermia en vivienda de alquiler: qué puede y no puede hacer el inquilino
Publicado el 3 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
Por aerotermiaclara.es · Cómo elaboramos el contenido

La aerotermia implica una instalación fija que modifica la vivienda, lo que en un alquiler introduce una pregunta que no se plantea en una vivienda en propiedad: ¿quién decide y quién paga?
La instalación de aerotermia requiere autorización del propietario
Al tratarse de una modificación fija de la vivienda (unidad exterior, circuito hidráulico, posible cambio de emisores), un inquilino no puede instalar aerotermia por iniciativa propia sin el consentimiento expreso del propietario, igual que ocurriría con cualquier otra obra estructural o instalación permanente.
Qué puede motivar a un propietario a instalarla
Un propietario puede tener interés en instalar aerotermia en una vivienda de alquiler por varios motivos: mejorar el certificado energético de la vivienda (lo que puede facilitar el alquiler; cualquier revisión de la renta queda sujeta a lo que permitan el contrato y la normativa de arrendamientos), reducir quejas de inquilinos sobre sistemas de calefacción antiguos y costosos, o simplemente modernizar el inmueble de cara a futuros alquileres.
Qué puede plantear el inquilino al propietario
Si el inquilino tiene un contrato de larga duración y paga los suministros energéticos, puede plantear al propietario la posibilidad de instalar aerotermia como mejora que beneficia a ambas partes: al propietario revaloriza el inmueble, y al inquilino reduce su gasto energético mensual mientras dure el contrato. Es una negociación que puede incluir un reparto del coste de instalación o un ajuste en la renta, según lo que acuerden ambas partes. Para el propietario, la deducción estatal del IRPF por obras de eficiencia energética también se aplica a viviendas alquiladas, como explicamos en fiscalidad de la aerotermia.
Qué pasa con la instalación al finalizar el contrato de alquiler
Al ser una instalación fija incorporada a la vivienda, la aerotermia queda como parte del inmueble y beneficia al propietario o a futuros inquilinos (también en una futura venta, como vemos en cuánto sube el valor de una vivienda con aerotermia), no se puede retirar por el inquilino saliente salvo que se haya pactado expresamente lo contrario en el contrato.
Alternativas si el propietario no quiere instalar aerotermia
Si el propietario no está dispuesto a asumir la inversión, existen sistemas de climatización de menor inversión y sin obra fija mayor (como algunos splits de aire-aire, ver aerotermia vs bomba de calor aire-aire) que pueden ser una alternativa más viable de plantear en una vivienda de alquiler, aunque no ofrezcan las mismas ventajas de eficiencia y agua caliente centralizada que la aerotermia.
Qué debería quedar reflejado en el contrato de alquiler
Si se acuerda instalar aerotermia durante el alquiler, conviene dejar por escrito quién asume el coste de instalación, quién se encarga del mantenimiento durante el contrato, y qué ocurre si el inquilino se marcha antes de amortizar su parte de la inversión, si la hubiera. Un acuerdo verbal sobre una inversión de este tipo suele generar más problemas que claridad a largo plazo.