Informativa

Cuánto dura una bomba de calor aerotérmica y cuándo hay que cambiarla

Publicado el 30 de agosto de 2026

Imagen ilustrativa de marcas y modelos
Anuncio · reservado para AdSense

La vida útil de una bomba de calor aerotérmica no es una cifra fija — depende del fabricante, del uso y, sobre todo, del mantenimiento que reciba durante sus años de funcionamiento.

Rango habitual de vida útil

Un equipo de gama media-alta, bien mantenido, suele funcionar de forma fiable durante 15-20 años, un rango similar al de un aire acondicionado de gama alta. Equipos de gama baja o mal mantenidos pueden empezar a dar problemas bastante antes de ese umbral.

Qué componentes se desgastan primero

El compresor es habitualmente el componente crítico de la vida útil del equipo — su desgaste progresivo es lo que suele marcar el final de la vida útil económicamente razonable del equipo (a partir de cierto punto, reparar sale más caro que sustituir). Los componentes electrónicos de control también pueden fallar antes que el conjunto mecánico, aunque suelen ser reparables o sustituibles de forma más económica que el compresor.

Factores que alargan la vida útil

Factores que acortan la vida útil

Señales de que toca plantearse un cambio, no una simple reparación

Por qué un equipo nuevo puede compensar aunque el actual todavía funcione

La eficiencia de los equipos de aerotermia ha mejorado con los años (ver COP y SCOP: qué significan). Un equipo con 15 años de antigüedad, aunque siga funcionando, probablemente tiene un SCOP notablemente peor que un modelo actual — el ahorro en factura de un equipo nuevo puede justificar el cambio incluso antes de que el equipo antiguo deje de funcionar del todo.

Anuncio · reservado para AdSense

Sigue leyendo sobre marcas y modelos

Bombas de calor con agua caliente instantánea vs depósito de acumulación

Bomba de calor monofásica o trifásica: cuál necesita tu vivienda

Certificaciones de calidad de bombas de calor: qué significan Eurovent y otras siglas

Cómo elegir marca de aerotermia: qué mirar más allá del precio